¿Estás pensando en alquilar una propiedad y no sabes cómo hacerlo? Tanto si eres arrendador como arrendatario hay varios conceptos que debes conocer para poder tomar buenas decisiones.
Introducción al arrendamiento
El arrendamiento, dentro del área del Derecho Civil, se entiende como la relación jurídica en la que el propietario de un bien cede temporalmente su uso y disfrute a otra persona a cambio del pago de una renta. Popularmente, se conoce como alquiler. En esta relación actúan el arrendador como propietario y el arrendatario como inquilino.
Para llevar a cabo el arrendamiento, es necesario formalizarlo mediante un contrato escrito que debe incluir el objeto (es decir, el bien arrendado) y fijar la renta por ese bien, los plazos y las obligaciones del arrendador y del arrendatario. Depende del tipo de propiedad que se desee arrendar hay diferentes modelos de contrato. Algunos de ellos son el de vivienda, de uso distinto de vivienda, de negocio o industria, de temporada o turísticos y de fincas rústicas.
Derechos y obligaciones
Como hemos mencionado anteriormente, uno de los aspectos cruciales que debe reflejar el contrato son los derechos y obligaciones de ambas partes. Así, señalamos algunos de ellos.
En el caso del arrendador, que recordamos que es el propietario de la vivienda, tiene derecho a recibir el pago de la renta en el plazo acordado, a exigir el cumplimiento del contrato y a resolver el contrato en caso de que el inquilino no lo cumpla. De la misma forma, está en la obligación de que el inmueble esté en condiciones habitables.
Por parte del arrendatario, le corresponden derechos como el disfrute del uso del inmueble, recibir el mantenimiento adecuado, no ser desahuciado sin previo aviso y que se cumplan las condiciones del contrato. Entre las obligaciones destaca el pago de la renta a tiempo, mantener el inmueble en buen estado y el respeto del uso del mismo según lo acordado.
Regulado en el Código Civil
El arrendamiento cuenta con una regulación en el Código Civil y mediante leyes específicas como la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) o la Ley de Arrendamientos Rústicos.
En caso de conflictos, así como incumplimiento de leyes o contrato (por ejemplo, impago de la renta), recomendamos acudir a tu asesor legal.